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Energía Nuclear y Fusión

Residuos radiactivos: el problema técnico está resuelto, el político no

Los repositorios geológicos profundos funcionan; solo un país ha conseguido construir uno

Dr. Ignacio Belmonte, ingeniero nuclear 2 min de lectura

QUÉ SON REALMENTE LOS RESIDUOS

El término agrupa materiales muy distintos. La mayor parte del volumen corresponde a residuos de baja actividad —ropa de trabajo, herramientas, filtros— cuya radiactividad decae a niveles inocuos en décadas y que se gestionan en almacenes superficiales sin dificultad técnica.

El problema real es el combustible gastado y los residuos de alta actividad: un volumen pequeño, del orden de unos pocos metros cúbicos por reactor y año, pero con radiotoxicidad relevante durante periodos que se miden en decenas de miles de años.

Esa desproporción entre volumen y duración define el problema: hay poco material, y hay que aislarlo durante más tiempo del que ha existido cualquier institución humana.

POR QUÉ NO SE PUEDE VIGILAR

La primera intuición es custodiar el material bajo vigilancia permanente. Es exactamente la solución que la comunidad técnica descartó.

Ninguna organización ha demostrado continuidad durante milenios. Un sistema que dependa de que alguien siga haciendo su trabajo dentro de mil años no es un sistema de seguridad, es una apuesta.

El criterio adoptado es el opuesto: la seguridad debe ser pasiva. El repositorio debe funcionar sin mantenimiento, sin vigilancia y sin que nadie recuerde que está ahí.

CÓMO FUNCIONA UN REPOSITORIO GEOLÓGICO

El diseño se basa en barreras múltiples e independientes.

El combustible se encapsula en contenedores metálicos resistentes a la corrosión, rodeados de arcilla compactada que se expande al humedecerse y sella los huecos, y todo ello se deposita a varios cientos de metros de profundidad en una formación geológica estable, elegida por su ausencia de circulación de agua y su estabilidad demostrada durante millones de años.

El razonamiento es que el fallo de una barrera no compromete el conjunto, y que la formación rocosa aporta el plazo de aislamiento que ningún material fabricado puede garantizar.

Existe además un precedente natural relevante: en varios yacimientos de uranio se han identificado reactores de fisión naturales que operaron hace unos dos mil millones de años, y los productos de fisión resultantes migraron muy poca distancia desde su lugar de origen.

EL OBSTÁCULO REAL

Finlandia ha construido un repositorio de este tipo y ha comenzado el proceso de puesta en servicio. Suecia ha aprobado el suyo. El resto de países con parque nuclear sigue almacenando el combustible gastado en instalaciones temporales junto a las centrales, décadas después de haber previsto una solución definitiva.

La diferencia entre los casos que avanzan y los que no es de procedimiento, no de geología: los proyectos que funcionaron dieron a las comunidades candidatas capacidad real de veto y un proceso de decisión largo y voluntario, en lugar de designar un emplazamiento y defenderlo después.

Es un resultado incómodo para quienes esperan que la aceptación llegue explicando mejor la ciencia. Los datos sugieren que lo que cambia la aceptación es el control sobre la decisión.

Periódico Digital · https://periodico.dreamlabstech.co/energia-nuclear-y-fusion/articulo_004.html

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