Las lenguas de señas no son mímica: son lenguas completas con gramática propia
Décadas de investigación desmontaron la idea de que fueran versiones gestuales del idioma hablado
UN MALENTENDIDO PERSISTENTE
Todavía es común oír que la lengua de señas es un sistema de gestos que traduce palabra por palabra el idioma oral del país. Ninguna de las dos afirmaciones es cierta.
Las lenguas de señas surgen espontáneamente en comunidades de personas sordas, tienen fonología, morfología y sintaxis propias, y no derivan del idioma hablado del entorno. La lengua de señas usada en un país puede estar tipológicamente más próxima a la de un país lejano que a la del vecino, según la historia de contacto entre sus comunidades educativas.
FONOLOGÍA SIN SONIDO
Que un sistema visual tenga fonología parece contradictorio hasta que se define el término correctamente: la fonología estudia las unidades mínimas sin significado propio que se combinan para formar signos con significado.
En las lenguas de señas esas unidades son la configuración de la mano, su localización respecto al cuerpo, el movimiento, la orientación de la palma y los componentes no manuales, como la expresión facial.
Cambiar solo uno de esos parámetros puede producir un signo distinto, exactamente como cambiar un fonema produce una palabra distinta. Existen pares mínimos, restricciones combinatorias y procesos de asimilación entre signos contiguos.
Los componentes no manuales no son expresividad añadida: cumplen funciones gramaticales. Determinadas configuraciones faciales marcan interrogación, condicionalidad o negación, y omitirlas produce oraciones agramaticales.
LO QUE APORTA LA MODALIDAD
Hay diferencias reales entre las lenguas visuales y las orales, y son informativas.
La modalidad visual permite expresar simultáneamente información que una lengua oral debe secuenciar. Las relaciones espaciales pueden representarse mediante la disposición efectiva de los signos en el espacio de señación, lo que da lugar a sistemas de concordancia verbal ligados a puntos establecidos previamente.
También hay más iconicidad: algunos signos guardan relación motivada con lo que designan. Pero la iconicidad está subordinada a la gramática, se pierde rápidamente con el cambio histórico y no permite a un no señante entender una conversación, como comprueba cualquiera que lo intente.
EL ARGUMENTO DECISIVO
La prueba más contundente procede de la observación de comunidades donde una lengua de señas se ha formado en pocas generaciones.
En esos casos se documenta cómo un sistema gestual inicial, sin estructura sistemática, se convierte en una lengua con gramática regular a medida que nuevas generaciones de niños lo adquieren en la infancia.
No son los adultos quienes crean la gramática: son los niños, que aplican al material recibido las mismas capacidades que aplican a una lengua oral. Es una de las evidencias más directas disponibles sobre cómo la mente humana estructura el lenguaje.
Periódico Digital · https://periodico.dreamlabstech.co/linguistica-y-lenguaje/articulo_004.html